Capítulo 9: Sueños.
(Narra Sally)
Después de cenar me despedí de Louis,
Niall, Ana y Eleanor y salí de la casa. La verdad es que me habían
caído todos bastante bien, eran muy simpáticos y divertidos. Hacía
tiempo que no reía asi. Crucé el jardín de Louis y abrí la
pequeña puerta para salir a la calle, justo al lado se encontraba mi
casa. Abrí la puerta del jardín y cuando llegué a la puerta de
entrada la abrí para entrar en la casa. Saludé a mis padres y a mi
hermano que estaban en el salón viendo la televisión y subí a mi
habitación. Solté la mochila en la cama y cogí los libros que
tenía guardados en uno de los cajones del escritorio para preparar
la mochila del día siguiente, que al fin ya era Viernes. Después de
preparar la mochila bajé al salón. Me eché en el sofá junto con
mi hermano y me acerqué a él para apoyarme en su hombro. Él me
besó la cabeza y luego siguió viendo la televisión. Mis párpados
se cerraban y se abrían lentamente, hasta llegar a quedarse cerrados
completamente y yo dormida profundamente. Noté como alguien me
llevaba en brazos, abrí mis ojos y me encontré con los verdes ojos
de mi hermano. Reí y le abracé por el cuello.
-Gracias, Andrew.
-De nada, pequeña -rió- Buenas
noches.
-Buenas noches -dije tapándome con la
manta mientras mi hermano apagaba la luz y salía de mi habitación.
Me encontraba en un instituto, aquel
instituto de mi pueblo donde a mi me hacían la vida imposible. No
había nadie, solo me encontraba yo sentada en el suelo abrazando a
mis piernas y llorando. Miré a mi derecha y aparecieron Jordan, Katy
y Nick que se acercaban a mi riéndose mientras me señalaban e
imitaban como lloraba. Nick venía con un cigarrillo, se me pasó por
la cabeza lo peor, así que con miedo me levanté corriendo e intenté
echar a correr, pero era imposible, las piernas no se movían estaba
como si se hubieran quedado clavadas en el suelo. Me giré y me
encontré con Katy que tenía un móvil en su mano para comenzar a
grabarlo todo, miré a mi derecha y vi a Jordan que me empujó
tirándome al suelo y se sentó encima de mi agarrándome de las
muñecas para que no me moviera. Daba patadas pero no conseguía
mover las piernas. Nick se agachó y se colocó de cuclillas a mi
lado. Le dio la última calada a su cigarrillo y luego me echó el
humo en la cara. Comenzó a reír mientras acercaba el cigarrillo a
mi brazo. Yo comencé a gritar todo lo fuerte que podía debido al
dolor. Giré mi cabeza mientras lloraba y pude ver mi brazo rojo por
la parte donde tenía la quemadura que estaba negra. Comencé a
gritar, pues el dolor y el miedo me vencía. De repente Nick, Jordan
y Katy desparecieron y mi hermano se acercó corriendo a mi mientras
gritaba mi nombre.
Abrí corriendo mis ojos mientras
gritaba fuerte. Mi hermano estaba en frente de mi agarrándome por
los hombros. Me costaba respirar y estaba llorando. Me acerqué a mi
hermano para poder abrazarlo mientras rompía de nuevo a llorar. Giré
un poco mi cabeza y miré la hora: 5:47. Tan solo había sido un
sueño, el mismo tipo de sueño que tenía desde los diez años.
-Sally, ¿te encuentras bien? -dijo mi
hermano apartándome el pelo de la cara.
-Ha sido un sueño... -dije volviendo a
respirar bien.
-¿Otra vez el mismo?
-Sí...
-Sally, tienes que superarlo,
obviamente te va a costar mucho, pues eso nunca se te va a olvidar.
Pero intenta dejarlo a un lado y comenzar algo nuevo. Nos hemos
mudado a Londres por ti, para que tengas una vida nueva.
-Lo sé, y lo intento, pero no hay día
que no piense en todo aquello...
-Normal, Sally... Pero tu tienes ahora
que disfrutar, ¿vale? Seguro que ya tienes muchos amgos aquí.
Intenta volver a dormir, o date una ducha así se te pasa, yo me voy
ya a clase. Te quiero -dijo mi hermano besándome la cabeza y
saliendo de mi habitación.
Miré de nuevo la hora: 6:02. Me
levanté de la cama y me dirigí al baño. Me desnudé y me metí en
la bañera que la había llenado hasta arriba de agua y espuma. A los
minutos salí hecha un garbanzo, pero no había nada mejor que una
ducha después de un mal rato. Salí del baño envuelta en una toalla
celeste y entré en mi vestidor. Me puse unos vaqueros ajustados
negros, una camiseta blanca que ponía 'Love' con letras negras en el
centro y encima una chaqueta negra. Me puse unas vans del mismo color
que la chaqueta y salí del vestidor para abrir la ventana y así que
alumbrara la habitación. Me eché un poco de espuma en el pelo
dejándomelo ondulado y con dos orquillas me recogí el flequillo.
Miré la hora: 7:08. Hice la cama y recogí un poco la habitación.
Bajé al salón y dejé la mochila en el sofá. Entré en la cocina
para prepararme un cola cao y cuando ya estaba listo subí a mi
habitación y me senté en la ventana. Miré la habitación de Louis
mientras bebía un poco. Tenía las ventanas abiertas y creía que
estaba dando vueltas por su habitación, pues se escuchaba ruido. Iba
a bajarme de la ventana cuando Louis se dirigió a la suya para
cerrarla, pero antes me vio.
-¡Sally!
-Hola, Louis -sonreí- Buenos días.
-Buenos días -sonrió- ¿Qué tal te
has despertado hoy?
-Bien, como todos los días -reí.
-Suerte hoy en clase. Yo me voy ya que
tengo que ensayar para un teatro, vendrás a verme, ¿no?
-Claro. ¿Cuando es?
-Es el Jueves que viene. Ya te diré la
hora.
-Vale -sonreí- Hasta luego, Louis.
-Adiós, Sally.
Cerré la ventana y bajé al salón.
Cogí mi mochila y cuando estaba segura de que ya estaban todas las
luces apagadas, salí de casa y me dirigí al instituto. Cogí el
Ipod, me puse los auriculares y escuchando canciones de Leona Lewis
llegué al instituto. Me acerqué a Liam que acababa de llegar. Se
despidió de su madre y se acercó a mi sonriente. Abrí mis brazos
mientras ponía cara de cachorrito. Riendo me abrazó por la cintura
levantándome un poco y como era más alto que yo me besó la cabeza.
-¿Qué tal hoy? -pregunté mientras
cruzábamos el jardín.
-Mucho mejor, ¿tú?
-Bien, anoche tuve una pesadilla, pero
bien.
-¿Las que siempre tienes desde que
sufrías aquello? Yo también las tengo, una noche sí y la otra
también. Por cierto, no vayas a decirle nada a Danielle me gustaría
hablarlo yo con ella.
-Esta bien. Os dejo solos -dije
mientras besaba la mejilla de Danielle y entraba en el instituto.
Levanté mi cabeza y me dirigí a las
taquillas. Abrí mi taquilla, ante la atenta mirada de Jane y sus dos
perritos falderos. Me extrañó que no me dijeran nada, solo me
mataron con la mirada y sin dirigirme la palabra pasaron por mi lado.
Guardé los libros y saqué Filosofía. Cerré mi taquilla y me giré
cuando me encontré con los ojos verdes más bonitos que había visto
en mi vida.
La novela es perfecta (: me encanta...
ResponderEliminarSiguiente ya por favor !
PD: Siento el Spam pero aquí dejo mi blog por si le quieres hechar un vistazo http://infinitelovealways.blogspot.com
Besos y buen trabajo, Sigue así ! (: