Polos opuestos, almas gemelas.

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martes, 18 de diciembre de 2012

Capítulo 9: Sueños.

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Capítulo 9: Sueños.

(Narra Sally)

Después de cenar me despedí de Louis, Niall, Ana y Eleanor y salí de la casa. La verdad es que me habían caído todos bastante bien, eran muy simpáticos y divertidos. Hacía tiempo que no reía asi. Crucé el jardín de Louis y abrí la pequeña puerta para salir a la calle, justo al lado se encontraba mi casa. Abrí la puerta del jardín y cuando llegué a la puerta de entrada la abrí para entrar en la casa. Saludé a mis padres y a mi hermano que estaban en el salón viendo la televisión y subí a mi habitación. Solté la mochila en la cama y cogí los libros que tenía guardados en uno de los cajones del escritorio para preparar la mochila del día siguiente, que al fin ya era Viernes. Después de preparar la mochila bajé al salón. Me eché en el sofá junto con mi hermano y me acerqué a él para apoyarme en su hombro. Él me besó la cabeza y luego siguió viendo la televisión. Mis párpados se cerraban y se abrían lentamente, hasta llegar a quedarse cerrados completamente y yo dormida profundamente. Noté como alguien me llevaba en brazos, abrí mis ojos y me encontré con los verdes ojos de mi hermano. Reí y le abracé por el cuello.

-Gracias, Andrew.
-De nada, pequeña -rió- Buenas noches.
-Buenas noches -dije tapándome con la manta mientras mi hermano apagaba la luz y salía de mi habitación.

Me encontraba en un instituto, aquel instituto de mi pueblo donde a mi me hacían la vida imposible. No había nadie, solo me encontraba yo sentada en el suelo abrazando a mis piernas y llorando. Miré a mi derecha y aparecieron Jordan, Katy y Nick que se acercaban a mi riéndose mientras me señalaban e imitaban como lloraba. Nick venía con un cigarrillo, se me pasó por la cabeza lo peor, así que con miedo me levanté corriendo e intenté echar a correr, pero era imposible, las piernas no se movían estaba como si se hubieran quedado clavadas en el suelo. Me giré y me encontré con Katy que tenía un móvil en su mano para comenzar a grabarlo todo, miré a mi derecha y vi a Jordan que me empujó tirándome al suelo y se sentó encima de mi agarrándome de las muñecas para que no me moviera. Daba patadas pero no conseguía mover las piernas. Nick se agachó y se colocó de cuclillas a mi lado. Le dio la última calada a su cigarrillo y luego me echó el humo en la cara. Comenzó a reír mientras acercaba el cigarrillo a mi brazo. Yo comencé a gritar todo lo fuerte que podía debido al dolor. Giré mi cabeza mientras lloraba y pude ver mi brazo rojo por la parte donde tenía la quemadura que estaba negra. Comencé a gritar, pues el dolor y el miedo me vencía. De repente Nick, Jordan y Katy desparecieron y mi hermano se acercó corriendo a mi mientras gritaba mi nombre.

Abrí corriendo mis ojos mientras gritaba fuerte. Mi hermano estaba en frente de mi agarrándome por los hombros. Me costaba respirar y estaba llorando. Me acerqué a mi hermano para poder abrazarlo mientras rompía de nuevo a llorar. Giré un poco mi cabeza y miré la hora: 5:47. Tan solo había sido un sueño, el mismo tipo de sueño que tenía desde los diez años.

-Sally, ¿te encuentras bien? -dijo mi hermano apartándome el pelo de la cara.
-Ha sido un sueño... -dije volviendo a respirar bien.
-¿Otra vez el mismo?
-Sí...
-Sally, tienes que superarlo, obviamente te va a costar mucho, pues eso nunca se te va a olvidar. Pero intenta dejarlo a un lado y comenzar algo nuevo. Nos hemos mudado a Londres por ti, para que tengas una vida nueva.
-Lo sé, y lo intento, pero no hay día que no piense en todo aquello...
-Normal, Sally... Pero tu tienes ahora que disfrutar, ¿vale? Seguro que ya tienes muchos amgos aquí. Intenta volver a dormir, o date una ducha así se te pasa, yo me voy ya a clase. Te quiero -dijo mi hermano besándome la cabeza y saliendo de mi habitación.

Miré de nuevo la hora: 6:02. Me levanté de la cama y me dirigí al baño. Me desnudé y me metí en la bañera que la había llenado hasta arriba de agua y espuma. A los minutos salí hecha un garbanzo, pero no había nada mejor que una ducha después de un mal rato. Salí del baño envuelta en una toalla celeste y entré en mi vestidor. Me puse unos vaqueros ajustados negros, una camiseta blanca que ponía 'Love' con letras negras en el centro y encima una chaqueta negra. Me puse unas vans del mismo color que la chaqueta y salí del vestidor para abrir la ventana y así que alumbrara la habitación. Me eché un poco de espuma en el pelo dejándomelo ondulado y con dos orquillas me recogí el flequillo. Miré la hora: 7:08. Hice la cama y recogí un poco la habitación. Bajé al salón y dejé la mochila en el sofá. Entré en la cocina para prepararme un cola cao y cuando ya estaba listo subí a mi habitación y me senté en la ventana. Miré la habitación de Louis mientras bebía un poco. Tenía las ventanas abiertas y creía que estaba dando vueltas por su habitación, pues se escuchaba ruido. Iba a bajarme de la ventana cuando Louis se dirigió a la suya para cerrarla, pero antes me vio.

-¡Sally!
-Hola, Louis -sonreí- Buenos días.
-Buenos días -sonrió- ¿Qué tal te has despertado hoy?
-Bien, como todos los días -reí.
-Suerte hoy en clase. Yo me voy ya que tengo que ensayar para un teatro, vendrás a verme, ¿no?
-Claro. ¿Cuando es?
-Es el Jueves que viene. Ya te diré la hora.
-Vale -sonreí- Hasta luego, Louis.
-Adiós, Sally.

Cerré la ventana y bajé al salón. Cogí mi mochila y cuando estaba segura de que ya estaban todas las luces apagadas, salí de casa y me dirigí al instituto. Cogí el Ipod, me puse los auriculares y escuchando canciones de Leona Lewis llegué al instituto. Me acerqué a Liam que acababa de llegar. Se despidió de su madre y se acercó a mi sonriente. Abrí mis brazos mientras ponía cara de cachorrito. Riendo me abrazó por la cintura levantándome un poco y como era más alto que yo me besó la cabeza.

-¿Qué tal hoy? -pregunté mientras cruzábamos el jardín.
-Mucho mejor, ¿tú?
-Bien, anoche tuve una pesadilla, pero bien.
-¿Las que siempre tienes desde que sufrías aquello? Yo también las tengo, una noche sí y la otra también. Por cierto, no vayas a decirle nada a Danielle me gustaría hablarlo yo con ella.
-Esta bien. Os dejo solos -dije mientras besaba la mejilla de Danielle y entraba en el instituto.

Levanté mi cabeza y me dirigí a las taquillas. Abrí mi taquilla, ante la atenta mirada de Jane y sus dos perritos falderos. Me extrañó que no me dijeran nada, solo me mataron con la mirada y sin dirigirme la palabra pasaron por mi lado. Guardé los libros y saqué Filosofía. Cerré mi taquilla y me giré cuando me encontré con los ojos verdes más bonitos que había visto en mi vida.

1 comentario:

  1. La novela es perfecta (: me encanta...
    Siguiente ya por favor !
    PD: Siento el Spam pero aquí dejo mi blog por si le quieres hechar un vistazo http://infinitelovealways.blogspot.com
    Besos y buen trabajo, Sigue así ! (:

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