Capítulo 8: Stop bullying.
(Narra Sally)
Cogí la mano de Liam y tiré de él
hasta la puerta de su casa. Él me miraba un poco extrañado, pues no
le dije donde iba a llevarlo. Pedí un taxi, en cuanto llegó nos
montamos y le di la dirección al taxista para que nos llevara a
aquel sitio donde siempre había querido ir. Por el camino no
hablábamos solo escuchábamos la radio que estaba puesta y en esos
momentos sonaba 'Breathe me' de Sia. Podía escuchar como Liam
cantaba algunas partes, tenía una voz hermosa. Le miré y le agarré
la mano acariciándola. Él me miró y me sonrió. A los pocos
minutos después el taxista se giró y nos avisó de que ya habíamos
llegado. Le di el dinero después de haberlo discutido con Liam y nos
bajamos del taxi. Entramos en un alto edificio y nos acercamos a una
especia de recepción. Allí una chica pelirroja nos dio la llave de
la habitación 148. Sonriente me despedí de aquella chica y nos
montamos en un ascensor para que nos llevara a la tercera planta. Al
llegar a esta, tras un extraño sonido, las puertas del ascensor se
abrieron, salimos y cruzamos el pasillo de aquella planta. Al llegar
a la 148 metí las llaves y abrí despacio la puerta. Dejé pasar
primero a Liam. Cerré la puerta a mis espaldas y nos adentramos en
la habitación. En una esquina había una gran cesta con treinta
globos y un cubo de pintura con cuatro brochas. Dentro de esos globos
había pintura de colores. En mi parte puse quince globos y en la de
Liam otras quince. Él me miraba sorprendido aunque sabía que en el
fondo le había gustado la idea.
Cogí un globo azul y con todas mis
fuerzas lo estampé contra la pared manchándola. Me giré para mirar
a Liam de nuevo, que tenía en la mano un globo amarillo. Asentí con
mi cabeza animándole a que comenzara a lanzar globos contra la pared
y a desahogarse. Después de que el comenzara a lanzar globos me puse
a lanzar yo también mis globos. Liam ya estaba con demasiada rabia
dentro hasta que rompió a gritar mientras lanzaba los globos de
colores, y a veces llorando comentaba por cada globo que lanzaba
algo que le habían echo en el instituto. Yo terminé de lanzar mis
globos cuando a Liam aún le faltaba uno. El me miró con los ojos
rojos y lo cogió, luego con todas sus fuerzas lo estampó contra la
pared mientras que a través de un fuerte grito soltaba toda su
rabia. Agachó su cabeza y a los pocos segundos me miró. Se fue
sentando despacio en el suelo rompiendo a llorar. Con sus dos manos
se tapó la cara. Corriendo me acerqué a él y le abracé. Así
estuvimos un par de minutos, los dos sentados en el suelo,
abrazados, llorando, soltando todo lo que había estado guardado
dentro de nosotros durante tantos años.
Liam se limpió las lágrimaa y levantó
la cabeza para observar la pared que se encontraba pintada de todos
los colores. En la misma esquina había un cubo de pintura azul junto
con cuatro brochas. Me levanté y cogí dos. Le di una a Liam y con
el cubo de pintura azul pintamos en la pared que quedaba blanca. A
los minutos nos separamos y pudimos observar nuestra obra de arte.
Con grandes letras de color azul escribimos: ''STOP BULLYING'', y
alrededor nuestras manos. Liam se acercó a mi y me abrazó.
-Gracias por ayudarme, Sally -susurró
en mi oído.
(Narra Louis)
Me despedí del último chico que
quedaba en la clase, pues se quedó unos minutos más para
preguntarme sobre la prueba que íbamos a realizar una semana
después. Teníamos un teatro e iban a venir bastante gente y algunas
bastante importantes en esos temas. Mientras recogía mis cosas todo
lo rápido posible miré mi reloj, 19:42. Los chicos llevan en mi
casa desde las 19:00. Menos mal que Eleanor tenía las llaves de mi
casa, si no se tendrían que haber quedado esperando en la calle.
Seguro que cuando fuera a casa Eleanor ya se había comiendo todas
mis zanahorias. Corriendo salí de la escuela y cogí el coche para
dirigirme corriendo a mi casa. Esperaba que Sally no haya llegado,
pues no sé que iba a hacer con aquellos tres locos allí sola. En
cuanto llegué a casa, metí el coche en el garaje y al salir me
encontré a Sally que llegaba a su casa aún con la maleta de clase y
las manos pintadas de muchos colores.
-¡Sally! -grité. Ella levantó la
cabeza y me sonrió.
-Hola -sonriente se acercó a mi.
-¿Cómo que llegas a estas horas,
eh?
-Lo siento, de verdad, es que estaba estudiando para un examen de mañana.
-Lo siento, de verdad, es que estaba estudiando para un examen de mañana.
-Si tienes que estudiar lo dejamos para
otro día. Le digo a estos tres que se vayan y listo, ¡eh! -reí.
-No, tranquilo, ya me lo sé. Si me
dejas entrar en tu baño para quitarme la pintura de las manos te lo
agradecería.
-Claro -reí- a saber que has hecho
para tenerlas así.
Comenzamos a reír los dos mientras
entrábamos en mi casa. Abrí la puerta y allí me esperaban los tres
sentados en el sofá jugando a la Wii, y como dije Eleanor se había
comido una de mis zanahorias. Ellos nos miraron, se levantaron del
sofá y comenzaron a aplaudir.
-¡Llevamos esperando cuarenta y cinco
minutos! -dijo Niall.
-Lo siento, lo siento. Es que estábamos
ensayando para el teatro de la semana que viene -reí- Ah. Ella es
Sally. Sally, ellos son Eleanor, mi novia -señalé- Niall, mi mejor
amigo, y Ana, la futura novia de Niall.
-Encantada -sonrió Sally dándole un
beso en la mejilla a cada uno.
Todos miraron extrañados las manos de
Sally. Ella y yo comenzamos a reír y le señalé el baño para que
entrara a quitarse la pintura de sus manos. De mientras, yo entré en
la cocina para coger una de mis muchas zanahorias. Cuando entré de
nuevo en el salón me encontré con Niall que estaba compitiendo
contra Ana en los Juegos Olímpicos y Sally y Eleanor reían. Estaba
seguro que Niall ya había echo o dicho alguna de sus tonterías más
grandes. Me acerqué a ellas dos y estuvimos observando y riendo con
los fallos que cometían alguno de los dos. Luego me tocó jugar con
Sally, que parecía ser bastante buena en esto.
-¡Bien! -dijo Sally riendo junto a
Eleanor.
-¡No! No vale -dije haciéndome el
enfadado.
-Te ganan todas las chicas, Louis -rió
Niall.
-Seguro que yo no le gano -rió también
Ana.
-Vamos, vamos, nosotras dos, Sally
-dijo Eleanor.
Las dos estuvieron bastante tiempo.
Ninguna ganaba, las dos eran iguales de buenas. Pero Sally se rindió
y acabó ganando Eleanor. Pude observar mientras jugaban las dos a la
Wii como sonreía y se reía Sally. Estuve observando cada detalle de
ella, y estaba bastante contento porque veía que se lo estaba
pasando bien y se llevaba genial con los tres. Después de haber
pasado lo que quedaba de noche jugando a los juegos de la Wii los
cuatro se quedaron a comer en casa. Y entre muchas risas cenamos
todos juntos.
(Narra Harry)
Jane me miraba incrédula. La había
liado, sí, pero me había salido solo. Ella riendo se separó de mi
y se puso de espaldas. Se colocó bien el pelo y luego se volvió a
girar a los segundos para mirarme seria. Se acerco unos centímetros
y se quedó mirándome fijamente.
-Está bien, Harry. No te voy a
molestar, ni a ti, ni a la nueva. Pero no voy a dejar las cosas así,
voy a luchar por ti.
-¿Cómo que vas a luchar por mi? Jane,
que te entre en la cabeza que yo he estado así contigo para cuando
me aburría. Que yo no quiero nada contigo. No tienes porque luchar,
tranquila -dije dirigiéndome a la puerta de entrada.
-Acabarás saliendo conmigo, Harry
-dijo ella antes de cerrar la puerta.
Salí de casa de Jane, aún sin creerme
lo que acababa de hacer. ¿Dónde había quedado el Harry de antes?
Pero, ¿quién dijo que yo iba a quedarme con Sally? En cuanto pasara
por mi cama la dejaría como dejé y jugué con Jane. O al menos eso
pensaba y quería hacer yo.
ola me gustaria saber kuando vas a publicar el siguiente capitulo
ResponderEliminarYa está publicado, cielo. :'3
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