Capítulo 10: Incluso el hombre más mujeriego se enamora cuando llega la chica indicada.
(Narra Ashley)
Entré en el instituto saludando a
algunos conoidos. Me senté en el banco donde siempre esperaba a
Zayn, saqué mi blackberry y me puse a escuchar música mientras
chateaba con algunas amigas. Luego, guardé mi móvil y saqué el
pequeño espejo que tenía guardado en la mochila y me peiné un poco
el pelo con las manos cuando alguien me tapó los ojos. Sonriente
acaricié las manos, que sabía perfectamente que eran de Zayn. Las
quitó y me giré para poder juntar nuestros labios. Sonreí entre
estos. Él saltó el banco y se sentó a mi lado. Me senté encima
suya y me agarró las manos.
-Buenas días, preciosa -dijo besándome
una vez más.
-Buenos días -le besé.
-¿Qué tal te encuentras hoy?
-Sigue doliéndome el estómago, pero
ya un poco menos.
-En cuanto salgas del médico me
avisas, por favor -dijo mientras juntábamos nuestras frentes.
-Lo haré, cielo -sonreí.
-Mira Harry -señaló él.
-Vamos, quiero conocer a la chica nueva
-dije mientras me levantaba y tiraba de él.
Nos levantamos corriendo del banco y
entramos en el insituto. Nos dirigimos a las taquillas cuando vimos a
Harry junto con Sally. Yo iba a acercame a ellos para saludarles y
conocer a ella, pero Zayn me agarró del brazo para que no les
imterrumpiera. Harry estaba en frente de ella, según Zayn nunca los
había visto tan cerca. Ambos sonreían y ella de vez en cuando ponía
los ojos en blanco y le daba algún golpe en el hombro. Viniendo de
Harry seguro que le habría dicho alguna de las suyas. Parecían dos
tortolitos. Jane pasó cerca de ellos, Harry la miró y se volvió a
girar para mirar esta vez a Sally. Ya ninguno sonreían, parecía que
comenzaron a hablar de algo serio. Zayn parecía que más o menos
sabía el porque, pero yo estaba completamente perdida.
(Narra Harry)
Iba con las manos metidas en los
bolsillos y por primera vez iba mirando al frente sin guiñarle el
ojo a un chica o girándome para mirarle el culo. Solo estaba
buscando a Sally. Entré en el instituto y me dirigí a mi taquilla
para sacar Filosofía. Miré a mi derecha para buscar a Sally pero no
estaba. A los pocos segundos una morena entró en el instituto,
abrazando a su carpeta, con unos vaqueros negros ajustados que volvía
loco a cualquiera. Y sin duda era ella, Sally. Sonreí de lado y
cerré mi taquilla. Me dirigí a ella y me coloqué detrás. Iba a
poner mis dos manos en su cadera aún sabiendo que ella lo odiaba
cuando se giró y me encontré con unos hermosos ojos marrones.
Estaba bastante cerca de mi. Estaba nervioso, y no sabía el porque,
pues nunca había sentido esos extraños sentimientos. Parpadeé un
par de veces. No, ese no era el Harry. Me separé un poco y le
sonreí.
-Buenos días, Sally.
-Buenos días, Harry. ¿Como estás?
-Estoy precioso como todos los días
-dije haciendo que ella pusieron los ojos en blanco- No te pregunto
como estás tu porque también estas preciosa -dije guiñándole un
ojo.
-¡Harry! -dijo ella tímida. Sus
mejillas estaban rojas. Estaba adorable.
Jane pasó por detrás nuestra lo sabía
perfetamente, reconocía su voz. Giré mi cabeza para mirar si decía
algo, pero no fue así solo siguió andando con sus dos perritos
falderos detrás suya. Miré de nuevo a Sally y me separé de ella.
Sarah dejó de reír y también se puso seria. Agarró mi brazo.
-¿Qué te pasa, Harry? -dijo ella
mirándome fijamente.
-Jane... Ayer hablé con ella.
-D... ¿de qué?
-Le pedí que te dejara en paz, que se
buscara a otro y que se olvidara de mi.
-¿Qué me dejara en paz? Harry no
tienes que decirle a nadie que me deje en paz. Ella no me hizo nada.
-Claro que te hizo. No quiere que estés
cerca de mi. Y ella no es nadie para decirte con quien te tienes que
juntar ni a quien tienes que acercarte.
-Harry...
-No, Sally, por favor... No digas nada.
Además yo quiero estar contigo, no con ella.
-Claro y cuando termines conmigo, ya no
querrás estar conmigo si no con otra, ¿y así no?
-No sabes que puede llegar a pasar.
-Harry eres un mujeriego y solo quieres
a las chicas para que pasen por tu cama y luego ya está, una más
para la lista.
-Sally, no estoy enamorado de ti pero
que sepas que incluso el hombre más mujeriego se enamora cuando
llega la chica indicada.
Sally se quedó callada y luego miró
al suelo. A los pocos segundos levantó de nuevo la cabeza justo
cuando sonó el timbre avisando de que iba a comenzar la primera
clase. Ella se fue sin despedirse y despareció por los pasillos.
Suspiré y me dirigí a la clase. Cuando estaba a punto de entrar
Zayn y Ashley se acercaron a mi para preguntarme que había pasado
con Sally. Les dije que luego hablaría con ellos y entramos en la
clase. Mi mirada fue para ella que levantó la cabeza, me miró
fijamente y me sonrió. Esa sonrisa produjo algo extraño dentro de
mi, como si me hubiera tranquilizado después de la conversación que
habíamos tenído hacía unos minutos.
(Narra Niall)
Bajé del autobús y andé hasta
Nando's. Scott tendría que estar contento conmigo, pues desde que
llegó Ana a Nando's llegaba siempre a tiempo, y es que al pensar que
iba a volver a verla me entraban muchísimas ganas de venir a
trabajar. Me coloqué bien la mochila y entré. Allí estaba ella,
hablando con unos clientes. Tenía el pelo recogido en una coleta
alta y ese uniforme le hacía bastante sexy. Sus gafas negras la
hacían más adorable de lo que era. Entré a una sala del final para
ponerme el uniforme. Un par de minutos después salí y me acerqué a
ella para saludarle.
-¡Hola! -dije acercando mis manos a su
cintura para hacerle cosquillas. Ella se echó a un lado riéndose.
-Hola, Niall -dijo aún riendo.
-¿Qué tal? -le sonreí.
-Bien -me devolvió la sonrisa- ¿Y tú?
-Bien, también.
-Vamos chicos, dejen de hablar -dijo
Sott antes de entrar a su despacho.
-Vaya jefe más aburrido -dijo Ana
susurrando mientras se dirigía a una pareja que acababa de llegar.
Comencé a reír y me fui también a
atender. La tarde pasó, pero como siempre no pudimos hablar mucho,
pues estábamos muy ocupados. Se me había ocurrido invitarla a salir
ese fin de semana. ¿Y si ella no quería venir a cenar conmigo? ¿Y
si tenía novio? Se lo iba a preguntar en cuanto comenzáramos a
limpiar o al cerrar. Scott se despidió de mi sacándome de mis
pensamientos, pues ya se iba. Luego se despidió de Ana y nos dejó
Nando's para nosotros dos solos. Ana cerró la puerta y comenzamos a
limpiar. Tarareábamos algunas de las canciones que sonaban de fondo,
pero no hablábamos, hasta que yo decidí romper el silencio.
-Ana, ¿te apetece venir a cenar
conmigo mañana?
Es Genial me encanta tu novela!!! Cuando vas a subir el siguiente capitulo??
ResponderEliminar<333 un besoo
Muchísimas gracias por el comentario, cielo. Me alegro de que te guste mi nueva novela. ^^ Pues el capítulo 11 ya está publicado, ¡espero que te guste! :)
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