Polos opuestos, almas gemelas.

Polos opuestos, almas gemelas.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Capítulo 13: ¿Obsesión o amor?

Harry_2520and_2520zayn08-crop_large
Capítulo 13: ¿Obsesión o amor?

(Narra Harry)

Entré en el instituto un poco... ¿cabreado? No sabía si esa era la palabra correcta, lo que sí sabía es que era un sentimiento que jamás había sentido, algo que jamás me había provocado nadie, y había sido ella la que lo provocó, aquella morena que desde que llegó nueva al instituto no sabía donde se encontraba el antiguo Harry Styles, ese que hacía lo que quería con las chicas, que solo le preocupaba la gran lista de chicas que habían pasado por su cama y poco más... Pero no paraba de preguntarme si me gustaba ese Harry que era desde que Sally apareció, no sabía que eran esos extraños sentimientos que producía ella en mi, esas ganas de coger al chico del coche y gritarle que ella era mia y solo mia. No sabía quien era él, pero ella lo abrazó demasiado feliz, esa morena perfecta tenía que ser mia, sí o sí.

-Estás celoso -dijo Zayn cuando me alcanzó.

¿Celoso? ¿Aquello que rompe tantas relaciones en las películas? Había escuchado hablar muchas veces de esa palabra, pero no sabía que algún día yo podría sentirla... ¿De verdad que estaba celoso? ¿Por qué iba a estarlo? ¿Era algo Sally para mi? No, no lo era. Solo era obsesión, y en cuanto ella pasara por mi cama ya todo se me pasaría, y volvería el Harry de antes, ¿o no?

-No, no lo estoy.
-Claro que lo estás. Tan solo mírate. Harry, me ha pasado muchas veces cuando miran a Ashley, y sé que tienes ganas de acercarte al chico que estaba apoyado en el coche y golpearle, gritarle y llevarte a Sally sólo para ti.
-Mentira.
-Mentira no -rió él. No sabía donde le veía la gracia- Admítelo, Harry. Te estás enamorando.
-¡Deja de decir tonterías! -dije parándome para mirarle fijamente- Yo sé que en cuanto Sally pase una vez por mi cama se me quitará esta obsesión.
-¿Y tú que sabes? No sabes si después de esa primera vez, querrás otra segunda y así... ¿Cómo sabes que es una obsesión y no amor? No lo sabes, no sabes lo que es el amor.

Zayn me fulminó con la mirada y negó con la cabeza. Iba a responderle cuando entró en la sala de actos dejándome con la palabra en la boca. Cerré mis puños apretando mi mandíbula. Me acerqué a la gran ventana que había cerca de allí y la abrí para poder respirar un poco de aire. Suspiré y levanté la cabeza mirando a los aparcamientos. ¿De verdad que estaba celoso? ¿Qué me estaba enamorando? ¡No! Yo no quería enamorarme... ''Incluso el hombre más mujeriego se enamora cuando llega la chica indicada''. Aquella frase que le dije a Sally el día anterior no salió de mi cabeza durante unos segundos. ¿Era ella la chica indicada? Pensé en lo que me dijo Zayn de camino al instituto esa misma tarde en el coche... La iba a conquistar, la iba a enamorar, tanto como me iba a acabar enamorando yo, ¿o ya lo estaba? ¡Lo que de verdad estaba era hecho un lío! Apoyé mi cabeza en mis manos mientras volvía a suspirar. Levanté mi cabeza de nuevo y cerré la ventana. Sí, iba a ir a por ella, iba a luchar por conquistarla, por descubrir que era el amor, que era esa extraña palabra que Sally había producido en mi.

Entré en la sala de actos y comencé a ayudar a los demás a quitar las sillas y a colocar luces por todos lados, lazos, mesas y de todo para la fiesta. Miraba a Zayn de vez en cuando, hasta que me miró y con una mirada imaginé que había entendido que yo había estado pensando, y estaba dispuesto a luchar.

-Zayn, ¿sabes la dirección de Sally?
-¿Qué? No, no la sé. ¿Por qué?
-Es que... He pensado en ir a hablar con ella.
-Pues tendrás que esperar a mañana, Harry.
-No, por favor, ayúdame a conseguirla. ¡Lo necesito hoy!
-Esta bien... ¿Y sabes donde podemos conseguirla?
-¡Claro! Sígueme.

Dije antes de comenzar a correr por todo el pasillo intentando de que ninguna limpiadora ni ningún profesor me viera. Le pedí a Zayn que se quedara en la puerta vigilando mientras yo entraba al despacho del director. Zayn un poco nervioso aceptó, pues como nos pillaran la ibamos a liar. Entré en el despacho y me senté en la silla mientras encendía corriendo el ordenador. Abrí la carpeta que me apareció en el escritorio imaginando que hay se encontraba toda la documentación de los estudiantes del instituto, y ¡bingo! Acerté. Busqué por la ''S'', pero me aparecían varias con su nombre, intenté recordar su nombre completo... ¡Sally Anne Brooks! Comencé a escribir rápido su nombre y allí encontré su documentación. Salía todo de ella, su dirección, fecha de nacimiento, lugar, nombre de padres, hermanos, número de teléfonos, etc. Apunté corriendo su dirección en un papel y cerré la documentación antes de apagar el ordenador. Abrí con cuidado la puerta y apagué la luz. Zayn me esperaba aún nervioso, aunque ya se le pasó todo mientras nos dirigíamos a los aparcamientos.

-Lo que me has hecho pasar... -dijo suspirando.
-Lo siento -reí- Gracias. Te llevaré a casa y luego iré a la suya.
-¿Y qué le vas a decir?
-No te lo voy a decir -dije haciendo que el riera.
-Encima que te he ayudado...
-Lo siento, Zayn, pero no te lo voy a decir. Aún no valgo para estas cosas...
-Bueno, espero que lo hagas bien, y no la hagas enfadar, ya sabes no le pongas las manos en la cintura y no te acerques a ella para besarla.
-Lo intentaré, pero es que es tan sexy.

Comenzamos a reír. Aquello fue lo último de nuestra conversación. Iba rápido, pero estaba deseando verla. Dejé a Zayn en su casa y me dirigí corriendo a la suya, que por suerte sabía donde se localizaba y no estaba muy lejos de mi casa. En unos seis o siete minutos llegué. Aparqué detrás de un Mercedes Benz negro. ¡Vaya con los coches, ya tendrían dinero! Bajé de mi coche y lo cerré. Estuve unos segundos pensando en si llamar a la puerta, pero, ¿y si estaban los padres? No, aún no. Supe que su habítación era la que estaba encima del tejado, por el color malva de las paredes. Así que con cuidado intenté subir por el árbol que estaba al lado. En cuanto estaba a la altura salté al tejado que se encontraba bajó la ventaba, haciendo bastante más ruido de lo que pensaba. Escuché su dulce voz pronunciando un nombre de chico, Louis. ¡Seguro que era el del Volvo plateado! Suspiré y me senté en su ventana. Ella la abrió y sorprendida dio un paso hacia atrás como si hubiera visto a algun monstruo. Golpeé su ventana para que me abriera, ella se acercó corriendo y la abrió. Me agarró del brazo ayudándome a entrar en su habitación. Luego cerró la ventana y echó las cortinas.

-Harry... -dijo aún sorprendida.
-Hola, Sally -dije sonriendo.
-Co... ¿Cómo sabes mi dirección? ¿Quien te la dio? Nadie la sabe.
-Tranquila -reí- La busqué en el ordenador del director.
-¿En el ordenador del director? -preguntó ella más sorprendida aún- Pero, ¿estás loco?
-Tú eres la que me está volviendo loco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario