Capítulo 20: Lo esconde detrás de una
sonrisa.
(Narra Sally)
Entré en casa sonriente, pues me lo
había pasado genial en el almuerzo, y me encantó ver a Niall,
Louis, Eleanor y Ana. Cerré la puerta a mis espaldas y para mi
sorpresa mi madre estaba allí. Subí corriendo a mi habitación
para soltar la mochila detrás de la puerta y volví a bajar al
salón. Entré en la cocina para saludar a mi madre. Me acerqué a
ella y le besé la mejilla. De un salto me senté en la mesa detrás
de ella.
-¿No trabajas? -pregunté.
-Tengo turno de tarde.
-Ah -dije encogiéndome de hombros.
-Te he hecho pollo -sonrió mi madre-
que es de lo poco que te gusta.
-No tengo hambre, mamá.
-¿Has almorzado en el instituto?
-No, hoy ha faltado la de última hora,
entonces nos hemos ido.
-Entonces, ¿como que no tienes hambre?
-Es que hemos ido a almorzar a Nando's,
que era lo más cerca.
-¿De verdad? El Sábado no cenaste.
-No tenía hambre, mamá, no vayas a
empezar -dije saliendo de la cocina.
-Así empezaste cuando dejaste de
comer, Sally. Y no quiero que eso vuelva a pasar.
-¡No va a volver a pasar!
Dije gritando. Le miré a los ojos,
éstos estaban húmedos. Miré al suelo y cerré mis ojos fuertes
para evitar que las lágrimas nublasen mis pupilas. Levanté mi
cabeza y volví a mirar sus ojos verdes. Parpadeé varias veces
seguidas intentando hablar, pero no me salía la voz, un desagradable
nudo se formó en mi garganta impidiéndome hablar.
-Sally, no lo hagas, por favor.
-Es tarde -dije con un hilo de voz- ya
todo me da asco -dije rompiendo a llorar.
-Vas a recuperarte -dijo mi madre
acercándose a mí.
-¡No! No me voy a recuperar. Llevo así
cuatro años, y aún sigo. ¿Cuando? ¡Dime!
-Tienes que poner de tu parte, intenta
comer, pero no vuelvas a hacerlo, Sally. ¿Quieres volver al
hospital?
-No... -susurré.
-Yo tampoco quiero que vuelvas a
rehabilitación. Sé que ahora odias la mayoría de las comidas, pero
sólo tú puedes evitarlo.
Miré al suelo, apretando mis puños,
dejando que mis lágrimas descendieran una tras otra, dejando la
marca de su recorrido por mis mejillas hasta llegar a mi boca con un
sabor salado. Suspiré y subí a mi habitación sin decir nada más.
Entré en mi habitación y cerré de un portazo. Cogí lo primero que
pillé y lo tiré al suelo con fuerza, me tiré en la cama y comencé
a llorar, como había estado haciendo durante cincos años. No quería
volver al hospital, y como bien decía mi madre sólo yo podía
evitarlo, pero no sabía como, por mucho que quería poner de mi
parte, ¡no podía! Cada vez que comía algo que no me gustaba,
acababa en el baño devolviéndolo todo. Me giré y estuve mirando al
techo durante unos minutos. Me levanté corriendo de la cama y miré
la hora: 16:57. Escuché como alguien subía las escaleras, suponía
que mi madre. Me eché corriendo en la cama y me hice la dormida. Mi
madre abrió la puerta y se acercó a mi en silencio, me besó la
mejilla y salió de mi habitación, pocos segundos después pude
escuchar como se cerraba la puerta de casa. Me levanté de nuevo de
la cama y volví a tirar un peluche al suelo, aunque esta vez sin
fuerza, y me encerré en el baño. Me miré en el espejo, estaba
horrorosa; tenía los ojos rojos y ojeras de haber estado llorando.
Suspiré y me lavé la cara. Me sequé con una toalla y me fui
desnudando poco a poco, pues me apetecía un baño. Llené la bañera
hasta arriba, eché espuma me metí y allí estuve unos veinte
minutos relajándome y poniendo en orden todos los pensamientos que
poco a poco me estaban volviendo loca. Cuando sonó el timbre, miré
corriendo a la puerta del baño y me acordé de Harry, pues con todo
lo que había pasado me había olvidado completamente de él.
(Narra Harry)
Me despedí de Sally en la puerta de su
casa y volví a montarme en el coche. Antes conducir le mandé un
mensaje a Zayn diciéndole que estaría en su casa hasta las 17:30.
Me despedí de Sally una vez más con la mano y me dirigí a casa de
Zayn. Aparqué y abrí la pequeña puerta del jardín, lo crucé y
llamé. Zayn a los pocos segundos me abrió. Me miró extrañado, no
había leído mi mensaje. Entré sin decirle nada y luego cerró la
puerta. Me senté en el sofá, al lado de Ashley.
-¿Qué haces aquí? -preguntó Zayn
riendo.
-No has leído mi mensaje. Es que no
quería estar sólo en casa. No os importa, ¿no?
-No -dijeron Zayn y Ashley al unísono.
-¿Vas a ver ahora a Sally? -me
preguntó Ashley.
-Sí -sonreí- He quedado para hacer
deberes.
-No me lo creo -dijo Zayn saliendo de
la cocina con bebidas para los tres.
-Sí, dije que iba a cambiar, y si voy
a hacer deberes con ella mejor.
-Me gusta este nuevo Harry -dijo Zayn.
-A mi también -dijo Ashley antes de
beber su coca cola.
-El Miércoles vamos a ir a su pueblo.
-¿Para qué?
-Quiere ir a hospital para visitar a
algunas personas, pero no es familia.
Zayn y Ashley me miraron un poco
extrañados, igual me quedé yo cuando ella me lo dijo. ¿Por qué en
un hospital? Obviamente me encantaría acompañarla y conocer a
aquellas personas. Aunque me tenía muy intrigado, así que pensé en
preguntarle cuando fuera a su casa. Las dos horas y media que estuve
con Zayn y Ashley la verdad es que me pasó bastante rápido, por eso
mismo no quería ir a casa, porque el tiempo pasaría muy lento y
estaría todo el tiempo pensando en ella, al menos con ellos dos
estaba más distraído. Me despedí de ellos y salí de la casa de
Zayn, cogí el coche y cuando lo puse en funcionamiento me dirigí a
casa de Sally.
Llamé varias veces pero nadie me
abría. Me iba a ir cuando escuché mi nombre, me giré y la vi
asomarse por la puerta. Sonriente me dirigí a ella y me dejó pasar.
Tenía el pelo mojado y la camiseta al revés. Reí y le di un beso
en cada mejilla. Ella cerró la puerta y me guió hasta su
habitación. Estaba sola. Subimos las escaleras y entramos en su
habitación. Cada vez que la veía más me reía.
-¿De qué te ríes? -dijo ella
mirándome.
-Tienes puesta la camiseta al revés.
Se miró la camiseta y comenzó a reír.
Me miró haciéndose la enfadada y cogió un peluche del suelo para
tirármelo, cuando lo hizo se metió en el baño para cambiarse. Cogí
el peluche que me tiró y lo coloqué bien en la cama, recogí el
libro que había también tirado en el suelo y lo coloqué en la
estantería que había al lado de la puerta, imaginaba que se había
caído. A los pocos segundos apareció ella con unos vaqueros
ajustados, marcando sus finas piernas, y una camiseta que le quedaba
ancha, pero me encantaba como le quedaba. Tenía el pelo peinado,
aunque un poco alborotado. Me miró sonriente, apagó la luz del
vestidor y cogió su mochila. Me dejó unos folios y comenzamos a
hacer Matemáticas, que tanto me costaba entender, pues las derivadas
no eran lo mío. Ella era bastante paciente, y me lo repetía cada
vez que hacía falta, además estaba bastante adorable explicándome
matemáticas. No podía mirar al libro, era incapaz, sólo la miraba
a ella, estábamos sentados muy cerca el uno del otro, y eso me ponía
nervioso y me desconcentraba. Un par de horas después terminamos,
ella cerró el libro y yo suspiré, me había costado, pero al final
acabé entendiéndolas.
-Yo quería hacerte una pregunta -dije
mirándola fijamente.
-Dime.
-¿Por qué quieres ir al hospital el
Miércoles?
-Ya te dije que queria visitar a varias
personas.
-¿De qué los conoces? -agaché mi
cabeza- Si no quieres contestar no pasa nada.
-Los conocí cuando estuve en
rehabilitación... Y bueno, hace tiempo que no les veo.
Sonrió. Le miré un poco confuso, ya
que noté que su sonrisa fue forzada, y que le dolía pensar en
aquello, pero ¿por qué estuvo en rehabilitación? Volví a fijarme
en su rostro y su sonrisa desapareció. Estaba seguro que detrás de
aquella sonrisa se escondía una larga historia.
Hola me llamo Tinii y soy una nueva lectora, espero con el siguiente capitulo pronto :)
ResponderEliminarGracias por leer mi novela Tinii, espero que te guste mucho. El próximo capítulo lo publicaré el Martes. :)
EliminarEs perfecta *-* Sigue así ! Siguiente ya porfavor :3 un besito <3
ResponderEliminardiooss me encanta!! siguela pronto porfavor :P
ResponderEliminardiooosme encanta cuand vas a subir el siguiente lo necesitooo:S
ResponderEliminarnecesito el siguiente capi avisa cuando lo vayas a subir
ResponderEliminarYa está publicado el capítulo 21.
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