(Narra Ana)
La película que trajo Niall no estuvo
nada mal, me gustó mucho, pero como casi en todas las películas de
miedo acabé tapándome los ojos en algunas escenas. Estuve abrazada
a Niall casi toda la película. Me sentía protegida, segura, y eso
era algo que me encantó. Cuando terminó la película me levanté
del sofá y fui a encender la luz. Niall me observaba riendo desde el
sofá. Se levantó y cogió su guitarra.
-¿Tienes aquí tu piano? -preguntó.
-Sí, está arriba. Vamos -sonreí
subiendo las escaleras.
Niall me seguía sonriente. Subimos las
escaleras y entramos en la última habitación del pasillo. Allí
tenía el piano que me regalaron cuando tenía catorce años. Sonreí
y me senté en el pequeño sillón. Niall se sentó a mi lado y me
observaba mientras yo comenzaba a tocar ''Stay'' de Miley Cyrus.
Observaba tranquilamente mis dedos moverse y a veces cerraba los ojos
unos segundos. Los abrí y me fijé en Niall que tenía los ojos
cerrados, los abrió y me fijé que éstos estaban húmedos. Le
sonreí y volví a mirar mis manos. Niall estaba apoyado en el piano
observándome fijamente, sintiendo la canción. Cuando ya estaba a
punto de terminar él cantó el final. Le miré sorprendida cuando
terminé y él sonrió tímido.
-Tienes una voz hermosa -sonreí.
-Gracias. Tocas genial el piano. Me has
puesto la piel de gallina.
-Gracias. Me alegro de que te haya
gustado.
-¿Puedes tocar otra, por favor?
-Claro. Espero que te guste esta.
-Seguro que sí.
Apreté mis puños y volví a colocar
mis dedos sobre el teclado. Comencé a tocar ''River Flows in you''
de Yiruma. Esa canción me encantaba, tanto como ''Stay'', eran mis
favoritas. Niall me comenzó a observan igual que antes, estaba muy
emocionado. Le dediqué una sonrisa mientras me perdía en sus
hermosos ojos azules, luego, volví a concentrarme en el piano.
Terminé y giré un poco mi cabeza para poder mirarle. El comenzó a
aplaudir. Reí, mientras él se levantó del sillón y cogió su
guitarra. Me miró y comenzó a tocar ''You're beautiful'' de James
Blunt. Esa canción era hermosa, le miraba fijamente, con mi mano
apoyada en mi barbilla. Sonreí mientras tocaba y observaba como
estaba totalmente metido en la canción. La piel se me erizó,
acaricié mi brazo mientras sonreía a lo bajo. En cada estribillo él
cantaba, y no me cansaba de escucharlo. Amaba su voz, era hermosa,
tenía un talento increíble. Ya lo había oído cantar antes en
Nando's pero nunca así, junto a la guitarra. Aquella canción
significaba mucho para mi y las lágrimas poco a poco fueron nublando
mis pupilas, cosa que evité con una amplia sonrisa. También le
aplaudí cuando él terminó. Comenzó a reír y me agarró de la
mano para que me sentará entre sus piernas. Estaba sentado detrás de
mí, pero la guitarra estaba justo en mi vientre. Él cogió mis
manos y comenzó a tocar con ellas, poco a poco salió la canción.
Así un par de veces, luego, comenzó a explicar mientras yo lo hacía
sola. Giré mi cabeza cuando terminé una parte de canción y
nuestras caras quedaron más juntas que nunca. Podía notar su
respiración chocando en mi cara, sus labios miraban los míos y
rápido subían a mis ojos, lo mismo hacía yo. Él se acercó
despacio a mi hasta besar mi frente. Cerré los ojos y sonreí.
Siguió explicándome hasta que más o menos lo entendí. Nos
levantamos del suelo y nos sentamos de nuevo en el sillón del piano.
El quería aprender ''Stay'' así que como él me enseñó a mi a
tocar más o menos la guitarra fui explicándole yo a él tocar el
piano. Lo hacía bastante bien para ser la primera vez que tocaba, y
al poco tiempo ya le salía más o menos. Eran las 22:58 cuando
terminamos. Invité a Niall a cenar y él aceptó encantado. Juntos
preparamos unas pizzas, aunque mientras las hacíamos hubo una guerra
de harina. Cuando ya estábamos manchados enteros de harina, cogí el
paquete para que no me echara más, me puse de espaldas y el me
abrazó por la cintura intentando quitarme el paquete de harina. Yo
reía mientras apretaba la harina hacia mí. Rápido Niall me agarró
del brazo mientras reíamos y me giró quedando uno en frente del
otro, tan juntos como antes. Y de nuevo, mi mirada se iba a sus
labios, luego a sus ojos, y de nuevo a los labios. Nos fuimos
acercando cada vez más hasta estar a punto de rozar nuestros labios
cuando el sonido del horno nos interrumpió.
(Narra Sarah)
Durante el camino no dejé de pensar en
donde me iba a llevar Harry, y la verdad, es que me imaginé
cualquier sitio menos el parque de atracciones. Me encantaban, había
acertado. En cuanto vi el gran cartel en la entrada me lancé a él,
abrazándolo por el cuello mientras enterraba mi cabeza en su pecho.
Él despacio pasó sus brazos por mi cintura, con miedo, pues sabía
perfectamente que lo odiaba, pero en ese momento, me encantó. Le
miré riendo, le besé la mejilla y cogí su mano tirando de él
hasta la entrada. Sacó las entradas y nos pusieron una pulsera
amarilla en nuestra muñeca derecha para poder montarnos en todas las
atracciones sin tener que pagar en cada una. Discutí con Harry, para
yo pagar la mía, pero no me dejó. Así que le dije que le iba a
pagar el almuerzo, y de nuevo me dijo que no. Puse los ojos en blanco
y entramos en el parque. El primero que había por aquella zona era
una gran caída libre. Le miré poniéndole ojitos, aunque él me
miró asustado. Un par de minutos después conseguí convencerle. Se
sentó a mi lado. Mientras subíamos el me miró con miedo, le tendí
mi mano y la agarró con fuerza. Llegamos arriba del todo, desde allí
podías ver todo el parque de atracciones. Aunque no te daba tiempo a
pensar ni a respirar, pues pocos segundos después ya caíamos.
Muchos gritaban, incluida yo. Harry gritó, aunque él no lo quería
llamar grito. Cerca había una montaña rusa, Harry volvió a negarse
con la cabeza, y como vi que salió de la caída libre un poco pálido
le dije que no me iba a montar y nos fuéramos a otro. Seguí
caminando hasta la noria que había justo al lado, pero antes de
acercarme a la cola, pensando que Harry me seguía, me agarró de la
mano y corriendo entramos en la cola para la montaña rusa. Le
pregunté varias veces si estaba seguro. Y el me decía que si,
aunque sabía perfectamente que ni él estaba seguro. Nos montamos, y
como antes le cogí de la mano fuerte. Acabó igual que con la caída
libre, igual de pálido, así que decidí no más atracciones
parecidas. Harry miró la hora: 15:22, así que decidimos ir a cenar
a una pizzería de por allí. Aunque yo no tenía mucha hambre, y
encima no me gustaba la pizza.
-¿Que te vas a pedir?
-Sólo quiero agua. No tengo hambre.
-¿De verdad? Bueno, puedes pedirte una
pequeña.
-No... Es que no me gustan las pizzas.
-¿No te gustan las pizzas? -preguntó
sorprendido. Reí ante su reacción, igual que la de todo el mundo.
-No -negué.
-Si quieres podemos ir a otro sitio.
-No. Si no tengo hambre.
-Esta bien, pero si tienes hambre me
avisas, ¿sí?
Asentí varias veces seguidas y
esperamos hasta que nos atendieran. Unos minutos después nos dieron
la pizza y las bebidas y fuimos a buscar sitio. Una del centro estaba
vacía y allí nos sentamos. Harry estaba justo en frente mía. Nos
sentamos y comenzamos a almorzar.
-¿De verdad que no tienes hambre?
-De verdad que no.
-¿Tampoco te gusta la coca cola?
-Tampoco -reí.
-No he conocido a una chica más rara.
-Todos dicen lo mismo.
-Pero, ¿la has probado?
-¡Claro! Y no, no me gusta.
-Eres la primera que conozco a la que
no le gusta la pizza.
-No me gustan muchas cosas. Por
ejemplo, las patatas fritas.
-¿Me lo dices en serio?
Asentí riendo. Aunque por dentro me
dolía recordar mi asco a la comida, pues todo fue porque comencé a
vomitar después de comer hacía unos tres años, desde entonces le
cogí un asco a muchas comidas que antes me gustaban. Terminé de
beber mi vaso de agua y miraba a la nada, pues no quería mirar mucho
la pizza.
-Oye, me encantaría ir el Miércoles a
mi pueblo -dije después de recordar todos esos años.
-¿Quieres que te acompañe?
-Sí. Quiero visitar a algunas
personas.
-¿Familia?
-No, es en el hospital.
-Pues me encantaría ir -sonrió
terminando de beber su coca cola.
Recogimos la mesa y echamos las sobras
a la papelera. Salimos de la pizzería y volvimos a acercarnos a la
zona donde se encontraban todos las atracciones. Allí pasamos casi
toda la tarde, montándonos en uno tras otro. La verdad es que me lo
estaba pasando genial, y más si era Harry el que me acompañaba. No
era el Harry que conocí, así que era cierto aquello que iba a
cambiar. Lo observé mientras caminábamos, y sin darnos cuenta
acabamos justo al lado de la noria. Era la única que nos faltaba,
así que nos metimos en la cola. Entramos en la cabina y estuvimos
girando lentamente. El atardecer se podía ver desde allí. Estaba
justo al lado de Harry. Me acerqué a Harry para enseñarle el
paisaje desde allí dándole un golpe en el brazo, el se giró rápido
quedando a pocos centímetros de mi. Notaba su respiración, y como
mi corazón comenzaba a latir a mil por hora. Nos fuimos acercando
poco a poco hasta que nuestros labios se juntaron por primera vez,
como si nos hubiéramos besado más veces, como dos piezas de puzzle,
encajaban perfectamente.

Me encantaaa
ResponderEliminarGracias, ¡me alegro! :)
Eliminarsubee pronto!esta genial(:
ResponderEliminarMañana publicaré el nuevo capítulo. :)
EliminarEs precioso Lidia :)
ResponderEliminarGracias. asslfklkñdgj :)
EliminarQué haces escribiendo un capítulo tan asdfghjkl? Cada vez te amo más hahaha
ResponderEliminarY del fondo ya ni hablamos, ¡ESTOY ENAMORADA DE TI!
Siguiente en cuanto puedas<3
PD: Me leí la novela de 1D cuando ya estaba terminada y asdfghjkl, que en algunos capítulos lloré :') y quiero una segunda temporada! O le digo a Zayn que vaya a tu casa y te robe todos tus espejos e.e
Atte: tu fan número 1 :3
Aww, jajajajaja, me alegro de que te haya gustado, jajaja. :)
Eliminar¡Gracias! JAJAJAJAJA, No, mis espejos no t.t De nuevo, GRACIAS. :D
Me encanta jajaja sabes alguna novela que pueda leer aparte de la tuya?? Me las leo todas cuando puedo :P besos!!
ResponderEliminarYo leo estas dos:
Eliminarhttp://tienesalgoquealteratodosmissentidos.blogspot.com.es/
http://5littlethings1d.blogspot.com.es/